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Día a Día en el F.C. Heerenveen

CHAPTER 75. SEVENTY FOUR DAYS IN LEEUWARDEN. 29 APRIL 2015

Escrito por Kike Caba.

29-4-2015. AZ FÚTBOL 070c7foto: Kike Caba

CHAPTER 75. SEVENTY FOUR DAYS IN FRISLAND. APRIL 29 2015

Mañana de inglés y por primera vez llego tarde a clase. Problemas de última hora con el móvil me obligan a llegar tarde a clase por primera vez...mi actitud al entrar en clase: decir Buenos días e irme directo al rincón de pensar... Johana y los compañeros ríen mi ocurrencia. Cosas de gente de Cai...

Al llegar tarde, me quedo voluntario en la clase del nivel básico para al menos recuperar tiempo de clase, ya que son de las últimas que tenemos. Cuando más comienzan a gustar las cosas, éstas se terminan, cosas de la vida.

Terminamos la clase a las doce y media y compras de última hora acaparan mi poquito tiempo libre antes de comer algo ligero e irme para Blauw Wit a ver a las pequeñas estrellas. Me gusta ver cómo disfrutan los más pequeños del Blauw Wit en su día de entrenamiento. Llueve suave, pero eso no es motivo para que los más pequeños disfruten del fútbol. Incluso algunos juegan en pantalón corto y la lluvia cae sobre ellos como si fuesen papelillos en carnaval. Se divierten con un balón y eso es lo importante y más bonito.

Cuando terminan, me acerco a ver el entrenamiento de mi amigo Ben en el campo que yo llamo The hell (el infierno), en el que hace más frío del mundo y donde, tras el entrenamiento de Ben, me toca entrenar de nuevo en solitario con el equipo C-4, de 13 y 14 años de edad. Una horita viendo las evoluciones de los pequeños de Ben y vamos al tajo, que es lo que de verdad me gusta y para lo que estoy aquí.

Hoy tan sólo tengo ocho jugadores, muy pocos. Les pregunto cuál es el problema y me responden con un rotundo: nuestro equipo es el problema. Esa actitud hay que cambiarla y rápido.

Comienzo con un calentamiento diferente para tratar de meterlos en el trabajo con ganas, incluso me meto yo con ellos dentro de un cuadrado de doce por doce metros y vamos realizando los ejercicios de movilidad articular todos de manera aleatoria moviéndonos por el cuadrado, voy subiéndoles la intensidad poco a poco, aunque veo como se fatigan y tan sólo es el calentamiento. Ese puede ser el principal problema de este equipo, que debería entrenar al menos un día más bajo mi punto de vista.

Continúo con pases entre todos ellos con las manos y desplazándose libremente por el cuadrado. La actitud creo que no es la adecuada, sonríen y se les cae constantemente el balón. Creo firmemente en que el entrenamiento debe ser para trabajar y además divertirse, pero cuando el motivo principal con esa edad es tan sólo divertirse, paro de inmediato y les pregunto a ellos: ¿queréis trabajar o jugar?. Mi gesto es serio, pues no estoy aquí para pasar el rato y no quiero que crean que pueden relajarse. Les explico qué hago yo aquí y me miran y aceptan mi propuesta. Quiero seriedad, ganas y actitud y les daré la posibilidad de mejorar su fútbol, si me lo ponen difícil, ellos lo tendrán más.

Tras eso pasamos al primer ejercicio y la tónica varía. Les ponen ganas, aunque técnicamente les falta mucho, normal, insisto en que deberían entrenar algún día más.

Ejercicio sencillo de pase y devolución de cabeza para rematar rápido simulando una segunda jugada. Lo empiezan haciendo mal, cometen muchos errores de base y les corrijo constantemente, aunque la cosa no sale bien. Paro y decido tomar las riendas del ejercicio de otro modo. Voy a apretarles las tuercas y meterles intensidad en cada balón... Comienza a salir a la perfección y les insisto en cada acción, en cada movimiento, en cada jugada. Ahora ellos están a gusto y yo también. Sus caras van cambiando...

Al parar para explicarles el segundo ejercicio les pregunto si han apreciado la diferencia entre el principio del entrenamiento y ahora y todos me dicen que sí, que ahora se sienten mucho mejor. No hay nada como transmitir tu entusiasmo y pasión por lo que haces y eso... eso sé hacerlo a la perfección. Cosas que pasan, Kike por desgracia no tiene abuelas, aunque le gustaría tenerlas aún...

El segundo ejercicio lo empiezo con intensidad, incluso tienen que utilizar las dos piernas, cuando ni la principal la utilizan bien, pero el poder de la mente es muy fuerte y dándoles apoyo, moviéndote como ellos y dándoles intensidad, incluso lo hacen bien, su manera de ir corriendo a por el balón me da el feedback que necesito. Ahora están trabajando bien y eso me gusta... así se los hago saber, devolviéndoles su actitud competitiva de inmediato.

La segunda parte del entrenamiento, los últimos veinticinco minutos, son un partido contra el otro equipo de su edad, el C-5. Mientras reparto los petos les insisito en que quiero verlos competir, que vuelvan siempre de cara para ver el balón, que jueguen fácil y no quieran intentar lo que no saben hacer y que si pierden el balón, traten de recuperarlo de inmediato. Les digo que imaginen que están en el partido del Sábado y que quieren ganar, que yo les ayudo desde dentro del campo... así lo hacen. El partido tiene intensidad y ganas, compiten, les refuerzo lo que hacen bien y les digo que no se preocupen cuando fallan, que así aprenden mejor. Paro el partido tan sólo tres veces para dar indicaciones puntuales, pero el equipo trabaja bien. Me está gustando su actitud ahora y se lo repito una y otra vez, ellos captan perfectamente el mensaje y lo devuelven aportando ganas al partido. Final del partido y del entrenamiento una hora y cuarto más tarde del comienzo. Hemos ganado el partidillo por uno a cero e incluso lo celebran como si fuese el partido oficial del Sábado. Esa es la actitud que me gusta y esa es la actitud que les doy. Los felicito uno a uno cuando empieza de nuevo a llover. Gracias por entender mi forma de entrenar, chavales, hoy habéis progresado, habéis dado un pasito más.

Vuelta a casa sobre la bici, tengo suerte y ahora ha cesado la lluvia, quizás es el agradecimiento del tiempo holandés por mi trabajo de hoy... vuelvo a casa satisfecho con mi trabajo un día más.

Kike Caba

29 APRIL 2015

CHAPTER 74. SEVENTY THREE DAYS IN FRISLAND. 28 APRIL 2015

Escrito por Kike Caba.

28-4-2015. AZ FÚTBOL 3c136foto: Kike Caba

CHAPTER 74. SEVENTY THREE DAYS IN FRISLAND. 28 APRIL 2015

La mañana amaneció bonita en Leeuwarden a las seis de la mañana; algunas nubes en un cielo azul, pero no presagiaban que unas horas más tarde iba a volver a casa mojado por la lluvia.

Paseo en bici bajo el sol hasta el Cambuur Stadiun. Aunque hoy no entrenaban, me gusta pasar por allí y charlar un rato con los señores mayores que allí echan la mañana charlando sobre fútbol. Hoy poco tiempo pude estar, ya que se marchaban al amenazar lluvia, cosa que unos minutos después empezó a caer sobre mi bici y sobre mí.

La lluvia sobre la bici no era hoy muy molesta. No hacía frío y el caer las gotas por mi cara se apetecía, aunque no llevaba ropa de agua y llegué a casa empapado, debiendo dejar el paseo oyendo mis cascos en inglés para otra ocasión.

Lo que suele pasar siempre, que cuando llegas a casa empapado cesa de llover, pues eso precisamente fue lo que pasó después. Cosas que pasan.

Aprovechar para hacer las compras y avituallarnos es importante aquí. Aquí no hay nadie que haga eso por ti así que es una de nuestras tareas diarias y nos encanta hacerlo. Además, el llevar las cosas en la bici es cada día más sencillo. Ahora comprendemos a los que al principio nos sorprendían de llevar tantas cosas en la bici. Hasta al perro hemos visto llevarlo en la bici...

Hoy entreno con el primer equipo. He hablado con Kees esta mañana y me ha citado en Blauw Wit a las siete menos cuarto, ya que empezamos a las siete y media, aunque a las cinco ya estoy en Blauw Wit. Me gusta ver a los pequeños entrenando y ayudar si es posible a alguno de ellos en el entrenamiento. cada vez conozco a más niños. Todos me saludan al verme llegar y eso estimula los sentidos y te da ganas de ayudarles y enseñarles cosas siempre que haya oportunidad.

Hoy destaco la actitud luchadora de Maxime, una chica del equipo femenino que, a pesar de estar lesionada en su tobillo izquierdo y tener que caminar con muletas, acude al campo a ayudar a sus niñas, a su equipo de niñas del cual es entrenadora, para ayudar a su amiga Rhona. me consta que le duele el tobillo, ya que le pregunto a diario y ella me contesta que incluso le cambia el humor por culpa del dolor, sin embargo, allí está, de pie, descansando sobre sus muletas para ayudar, para aportar, para sumar. Eso es de TARJETA VERDE FAIRPLAY, eso es ACTITUD con mayúsculas, eso es ser importante para su equipo. La misma chica junto a sus amigas Rhona y Michelle son a las que ayudé la pasada semana a entrenar ya que al no tener entrenamiento el día previo al partido, fueron a entrenarse solas en el campo. Esas son las cosas que me enamoran del fútbol. Chicas como ellas, luchadoras y a las que les encanta lo que hacen, es lo que el fútbol necesita. Bien hecho, chicas. Mi respeto y el de mi TARJETA VERDE FAIRPLAY es vuestro.

Volvemos a nuestro entrenamiento de hoy. El entrenamiento comienza a las siete y media. Hoy entrenamos solo Kees y yo, ya que Dennis se encuentra enfermo. No hay problema... un calentamiento y unos sprints para entrar en calor y pasamos a dividir el grupo en dos. En un campo Kees dirige mini partidos de cuatro contra cuatro en espacio reducido con porterías pequeñas durante seis minutos y en el otro, le ayudo yo en mini partidos en espacio reducido también, pero de tres contra tres. Los porteros entrenan aparte con Abe, el veterano entrenador de porteros del equipo.

Les voy metiendo intensidad de manera progresiva para que compitan, cosa que van asimilando sobre la marcha, notándose claramente desde los primeros minutos hasta los finales en los que los jaleaba constantemente para que lucharan cada balón... Me gusta la actitud de los jugadores conmigo y como pelean y trabajan en el campo.

Menno, el lateral que lleva algunos partidos sin jugar, demuestra su calidad como profesional al pelear desde el principio del entrenamiento, su actitud en el entrenamiento es perfecta y así se lo hago saber, animándolo a seguir peleando en cada día de entrenamiento. Ese es el camino, amigo mío. Terminarás participando en el equipo ya que aquí todos y cada uno de vosotros es importante para ganar y quedar en lo más alto de la tabla.

Finalizamos con un partido a medio campo ocho contra ocho en el que Kees vigila el fuera de juego en un área y yo en el otro. Quince minutos de partido exigiendo intensidad y finalizamos el entrenamiento por hoy. Cansado y más ilusionado cada día en aprovechar al máximo cada segundo aquí,  vuelvo a casa a lomos de mi caballo metálico con ruedas. Otro día en que he tratado de dar lo máximo de mi a mis amigos holandeses.

Kike Caba

28 de Abril de 2015